Seguro que algún día moriré.
Tal vez mañana, tal vez al otro.
Tal vez tenga treinta, cuarenta
u ochenta años más - ¿qué habrá sido de mi pelo?-
y por fin muera.
Tal vez, mañana nos pase la peor desgracia.
O, tal vez,
compartamos los mejores momentos de nuestra vida.
Hoy. Mañana.
(tenemos poco del Ayer, por ahora).
Tal vez podría prometerte sueños,
esperanzas,
humo.
No prometeré nada, lo juro.
Pero Mel,
Te regalo mi sonrisa para que rías.
Te regalo mis ojos para que te mires.
Mi pelo es tuyo para que juegues.
Te regalo mi hombro por si algún día lloras
(“que quien bien te quiere, te hará llorar”
-tal vez de alegría-).
Y hoy te regalo este poema, para que seas tú.
(…)
Seguro que algún día moriré (no paro de pensar en la muerte, tal vez)
y cuando lo haga,
tal vez mañana, tal vez pasado (tal vez llegue a contar
mil noches melísticas)
espero haber saldado mi cuenta contigo:
cuando te haya dado todo mi cuerpo;
cuando, tal vez, ames mi ser,
habrán suficientes poemas (y no tal vez) con los que
agradecerte tu presencia.
(He aquí el segundo)
2 comentaris:
que suerte tiene Mel! :D
No esperaba verlo aquí, y no deja de estremecerme cada vez que lo leo ^^
Lo que describes es aplicable al "sueño" mi sueño.
Donde cualquier cosa es posible, en el que "quizás"... (hoy, seguro) "tal vez"...mañana (quién sabe)
pero...
lo cierto es que me encantaría*
Touché. ;P
P.D.Yo también creo, es más, estoy segura, que Mel tiene mucha suerte.
Publica un comentari