Él se despierta doble
en una mañana revuelta:
las sábanas,
la ropa en el suelo,
el cenicero lleno.
Y observa.
Ella esquiva la salida del sueño
y se enreda en la profundidad
de las sábanas ya menos blancas.
La poca luz alumbra la sonrisa dormida
e incomoda al párpado.
Les encanta retener el momento.
Él escribe;
Ella desiste de despertarse.
Les encanta jugar,
les encanta vivir,
les encanta soñar.
Ella
hace un ruido en desaprobación
del despertar inminente y
él se ríe.
Y, tras mucho moverse, ella le mira,
acompañante de esa noche,
buen día de la mañana.
Él se ríe
y ella se ríe.
Y los dos sentados,
desnudos,
recuerdan la noche pasada.
Y reímos.
5 comentaris:
y eso lo escribes tu?
eso lo escribo yo, sí. Es mi blojjjj
enamoradito te noto...
Wow!!! Maravilloso!!
ooohhh... sí, seria un bon dia amb un despertar així.
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