dijous 15 de gener de 2009

Rey Sánchez

A mi abuelo.
A mi família.

Los penitentes del rey

danzan en procesión,

cabizbajos y perdidos,

siguiendo el floral perfume

que calza la real estatua de marfil.


Sus miradas susurran brillantes mensajes;

los labios traducen esas

palabras mudas, que

se escapan

mientras cogen aire.


Ven:

Los lirios vistiendo

el traje celestial;

las rosas recordando

la sonrisa apagada.

Luce sereno, tranquilo.

Está en paz consigo.

Está en paz con todos.

Duerme en su jardín.


Y el rey marcha

en el silencio de las flores;

los pétalos bailan su despedida

y le acompañan…

Nunca estará solo.


1 comentaris:

Bienve Prieto ha dit...

Como siempre, inspiradísimo! Felicidades!!!