A mi abuelo.
A mi família.
A mi família.
Los penitentes del rey
danzan en procesión,
cabizbajos y perdidos,
siguiendo el floral perfume
que calza la real estatua de marfil.
Sus miradas susurran brillantes mensajes;
los labios traducen esas
palabras mudas, que
se escapan
mientras cogen aire.
Ven:
Los lirios vistiendo
el traje celestial;
las rosas recordando
la sonrisa apagada.
Luce sereno, tranquilo.
Está en paz consigo.
Está en paz con todos.
Duerme en su jardín.
Y el rey marcha
en el silencio de las flores;
los pétalos bailan su despedida
y le acompañan…
Nunca estará solo.

1 comentaris:
Como siempre, inspiradísimo! Felicidades!!!
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